Argentina, agosto de 2007… en los medios las denuncias por corrupción se suceden ininterrumpidamente. Los que denunciaban pasan a ser denunciados, los denunciados de antes se asombran de los “nuevos” corruptos.
La memoria suele escasear, y la indiferencia comparte cartel con la bronca, pero –de momento- las soluciones se esfuman como el rocío matutino.
Nuestro pueblo se caracteriza por su espíritu cortoplacista y su tendencia desmedida hacia la crítica del otro… se nos olvidó la capacidad de lucha y compromiso que demostramos en los primeros tiempos, cuando recién germinaba nuestra nación. Se nos olvida –cuando de sociedad se trata - el ingenio y la capacidad de reflotar gallardos frente al imprevisto.
Ya lo decía Nicolás Avellaneda, "Un pueblo inculto es más fácil de dominar”. Un pueblo dividido por el hambre, el individualismo, en el que la esperanza se ha convertido en una utopía, es un pueblo que relega su educación al escalón más lejano dentro de sus necesidades.
Sin embargo somos optimistas, creemos que existe una luz al final del túnel oscuro y separatista en el que nos hemos metido.
Creemos que el cambio es posible si se pone en acción la voluntad.
La voluntad en acción, es poder. Poder de cambio, poder de crecimiento, poder de unión.
Creemos que como argentinos no hemos concienciado aun el poder que tenemos; como pueblo nos hemos deslindado de nuestra responsabilidad de hacer, hemos delegado ese poder en representantes que sólo se representan a sí mismos.
Ya es tiempo de tomar el control de nuestro país. Ya es tiempo de concienciar nuestro poder como ciudadanos. Ya es tiempo de reconocer nuestra responsabilidad dentro del sistema.
El “que se vayan todos” es una expresión de bronca, pero no produce cambios. Nosotros proponemos: Que se queden los que están, hasta el final del mandato, pero que rindan cuentas al pueblo, a nosotros.
Que den explicaciones, que se sometan a la justicia cuando se requiera, que tomen en serio sus promesas, no como expresiones de deseo, sino como compromisos a cumplir.
¿Te preguntás qué podés hacer? Nosotros tenemos una propuesta:
PROPONEMOS UN CABILDO ABIERTO
Que en cada pueblo, en cada provincia, ciudad, barrio, comuna se generen ámbitos de unión, espacios de propuestas concretas.
Como ciudadanos tenemos el derecho de exigir a nuestros representantes que nos rindan cuentas (al fin y al cabo son NUESTROS EMPLEADOS) pero también tenemos la obligación de generar proyectos, comprometernos con nuestra tierra, nuestra nación.
Dejar de mirarnos el ombligo es crecer. Crecer es comprometerse socialmente. Comprometerse socialmente es liderar. Liderar es provocar el cambio. Y el cambio solo se perpetua uniendo fuerzas.
Pensamiento- deseo – acción unidos traen la fuerza necesaria para provocar
Sólo cambiando nuestra actitud frente a los hechos podremos modificar nuestra realidad.
La fuerza de todos puede cambiar las cosas.
Vos también podés ser parte de la historia.
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